Te cuento un secreto
Hola!
Hoy les quiero contar un secreto de Panfilio que voy a lanzar en los próximos días, pero por ser parte de esta comunidad les platicaré a ustedes primero.
En estos años de emprendimiento con Panfilio he querido transmitir lo que yo sentí la primera vez que pude comer el pastel Sacher sin gluten. Cuando me diagnosticaron con enfermedad celíaca no lloré por el diagnóstico (porque ya lo veía venir y tuve tiempo para procesarlo), lloré porque no iba a poder volver a comer el pastel de chocolate de cumpleaños que me hacía mi mamá todos los años. Cuando mi mamá me hizo ese mismo pastel sin gluten volví a llorar, pero esta vez de felicidad, eso es Panfilio.
Lo que me he dado cuenta es que eso es Panfilio no solo para mi, sino también para muchos de nuestros clientes. Hemos visto muchas sonrisas y lágrimas de felicidad saliendo de nuestra panadería. Es un sentimiento de apapacho y acompañamiento que quizás sea difícil de entender para alguien que no es celíaco.
Es ese sentimiento de poder comer de nuevo un bolillo, una torta, una concha o un chocolatín. Ese apapacho que sientes que te faltaba desde que dejaste de comer gluten y ahora vuelves a sentirlo. Ese compañero que te abraza cuando te sientes frustrado porque tus hábitos son distintos a los de tu gente cercana y eso te hace sentir diferente y, a veces, aislado.
Panfilio es ese compañero, ese amigo, ese confidente que está contigo cuando lo necesitas y en quien puedes confiar plenamente. El nombre Panfilio se compone por Pan= de pancito y Filio= philia (φιλία), que proviene del verbo en griego philein (φιλεῖν), que significa “amar”, “amistad” o “tener afecto”. Mucha gente me corrige y me dicen: no, filio es hijo (sí, en latín es hijo, en griego es amor, amistad). El ejemplo más claro es “filosofía” que todos sabemos que es “amor por la sabiduría”. Entonces, Panfilio significa pan amigo, o pan amado.
Van a decir que soy la más ñoña (y no lo voy a negar) pero una de mis clases favoritas en la prepa era “etimologías grecolatinas”, luego estudié derecho en donde se puede llegar a abusar de las etimologías. Cuando estaba pensando en el nombre de la panadería las raíces etimológicas fueron un lugar común al que recurrir.
Con el tiempo me di cuenta: el nombre que según yo era lo más profundo y literal del mundo, nadie lo entendía y era demasiado complejo explicarlo (además que quedo como una absoluta nerd). Entonces esta vez opté por recurrir a lo gráfico, y ahora tu mejor amigo tendrá, además de nombre, cara y cuerpo.
En los próximos días verán estos cambios en redes sociales y en nuestras comunicaciones. Les prometo que será la última vez que cambiemos la marca (ya llevamos demasiadas). Esta es la buena, la que transmite lo que somos, y la que nos llevará juntos al infinito.
Si ves los nuevos cambios en las redes coméntanos que eres parte de esta comunidad y que ya sabías del cambio y cuéntanos si te gusta la cara de Panfilio (¡te mandaremos un código de descuento para tu siguiente compra!)
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